Articulos

LA MISA EN COMPANIA DE LA VIRGEN MARIA

Posted by Ministerio de Comunicaciones de la rcc-li on 10 Ee mayo Ee 2021 a las 20:20

RENOVACION CARISMATICA CATOLICA - DRVC


MES MARIANO 2021


2. LA MISA EN COMPAÑIA DE LA VIRGEN MARÍA


En la Ultima Cena, Jesus ordeno de sacerdotes a los apostoles. Esa noche,

Maria no estaba alli presente; ella no recibio la orden: "Hagan esto en memoria

mia” (1Co11,24). En la Misa cruenta del Calvario, Maria no estaba junto a Jesus

como una sacerdotisa, sino como un "acolito", como una laica. Ella habia sido

escogida para ser la principal colaboradora de Jesus en la obra de la redencion.

Alli estaba, junto a la cruz, como acolito incondicional del Sumo y Etemo

Sacerdote, que oficiaba sobre la cruz, la Misa por la salvacion del mundo.

A la Misa la llamamos la "renovacion del sacrificio de la cruz". La Virgen Maria, que

siguio paso a paso, esa larga y terrible Misa en el Calvario, es la persona mas indicada

para acompañarnos durante la Eucaristia; ella nos puede ensenar como estar en ese

Calvario mistico -la misa-, participando del sacerdocio de Jesús.


En el Libro de los Hechos se describe a las primeras comunidades que se

reunian en las casas particulares para "partir el pan", es decir, para celebrar la

Eucaristia (cf. Hch 2, 42). Es inconcebible pensar que a esas Eucaristias faltara la

"cristiana modelo", la Virgen Maria. Su presencia ciertamente, confortaria a

todos; verian en ella el modelo mas perfecto del discipulo de Jesus. Asi como en

Pentecostes, los habia animado a abrirse al Espiritu Santo, ahora, en la Misa,

como Madre, les ayudaba a abrirse a los demas para formar el Cuerpo Mistico de

Cristo, la Iglesia.


Cuando los del pueblo judio se encaminaban hacia el templo de Jerusalen,

desde lejanas tierras, iban cantando con ilusion: "iQue alegria cuando me dijeron:

vamos a la Casa del Senor!" (Sal 122). En repetidas oportunidades, la Virgen

Maria tuvo que Ilevar de la mano a Jesus para participar en las ceremonias del

Templo. Durante el camino iria, seguramente, catequizando a su hijo para que

comprendiera las ceremonias, para que aprendiera a imbuirse en el culto de

alabanza a Dios. La Virgen Maria, nuestra madre, de la mano, nos puede

acompañar para que, al encaminarnos hacia el templo, podamos participar de

corazon en el acto de culto mas importante que tiene nuestra Iglesia: La Santa

Misa.


Liturgia penitencial


La serpiente antigua, que engaño a nuestros primeros padres, no ha terminado su

obra destructora. Esa serpiente continúa sugiriendonos "hacer algo" que va contra el

plan de Dios para nuestra felicidad. Los Padres de la Iglesia siempre estuvieron

acordes en ver a la Virgen Maria como la mujer que pone el pie sobre la cabeza de la

serpiente porque lleva a Jesus en su vientre. Esa mujer, de que habla el libro del

Genesis, representa a la Iglesia. Maria es el modelo mas acabado de la Iglesia.

Durante el acto penitencial, en el que identificamos las mordeduras que la serpiente

nos ha causado, la Virgen Maria nos muestra como se le puede poner el pie en la

cabeza a la serpiente. Maria prueba que la mejor manera de aplastar la cabeza de la

serpiente es estar Ilenos de Jesus.

Las personas mas intransigentes, por lo general, llevan oculto en su corazon un

buen record de infidelidades a Dios. Las personas mas puras son mas compasivas.

Entre los que iban a lapidar a la mujer adultera iban muchos adulteros que habian

sabido ocultar sus desviaciones. Fue Jesus, el inocente, el que salvo a la mujer

adultera; se compadecio de ella y le dijo que se fuera en paz.


La Virgen Maria es la Inmaculada. Dios no permitio que el pecado la tocara ni un

solo instante porque su seno estaba destinado a ser Sagrario de Jesus. Ella, la

Santa, es la que tiene compasion de nosotros pecadores; ella se une a nuestra

suplica para pedirle a Jesus que nos perdone. La tradicion la ha llamado "Refugio de

los pecadores": todos los que se han confiado a su oracion intercesora ante Jesus

han dado testimonio de su poderosa plegaria. A ella la invitamos, como Madre, para

que se una a nuestra oracion de pecadores que imploramos la misericordia de Dios.

En el Calvario, la Virgen Maria vio como la Sangre del Cordero sin mancha y sin

defecto salpicaba la cruz del buen ladron, y le llevaba salvacion. Ella, durante la Misa

-renovacion del sacrificio de la cruz-, como Madre, nos toma de la mano y nos

acerca a la cruz de su Hijo para que seamos salpicados con la sangre que no

mancha, sino purifica y santifica.


Liturgia de la palabra


Uno de los retratos mas completos de la Virgen Maria, que dibuja el Evangelio, es

el que apunta: "Maria conservaba todas estas cosas y las meditaba en su corazon"

(Lc 2, 19). En el original griego, en lugar de "cosas", dice palabras". Fue el mismo

Jesus el que indica cual es el distintivo de los autenticos discipulos

"Bienaventurados -dice Jesus- los que escuchan la Palabra y la ponen en practica"

(Lc 11, 28). Nadie mejor que la Virgen Maria escucho más Palabra de Dios y la

puso en práctica. Los apostoles durante tres años estuvieron escuchando a Jesus.

Maria durante treinta y tres años estuvo pendiente de la Palabra de su Hijo.

Escucho sus primeros balbuceos y estuvo junto a la cruz cuando pronuncio sus

últimas palabras antes de morir. Nadie escucho más Palabras de Dios que la

Virgen Maria. Nadie mejor la puso en práctica como ella. "Hagase en mi segun tu

Palabra", fue el lema de su vida.


Durante la Liturgia de la Palabra, en la Misa, Maria esta junto a nosotros como

en las comunidades primitivas. Ella nos indica como "acaparar" la Palabra de Dios

en nuestros corazones; como irla rumiando y como ponerla en practica.

Mientras escuchamos las lecturas biblicas, que se proclaman en la asamblea,

nos imaginamos a la Virgen Maria, que, como a los sirvientes de Cana, nos repite:

"Hagan lo que el les diga" (Jn 2, 5). Cuando, en la anunciacion, Maria, dijo:

"Hagase", el Verbo se hizo carne y puso su tienda entre nosotros. Cuando dejamos

que la Palabra entre en nuestra alma, Jesus se encarna en nuestra vida y, como

Pablo, podemos decir: "Ya no vivo yo, sino es Cristo el que vive en mi" (Ga 2, 20). Al

aceptar la Palabra, como Maria, quedamos embarazados de Dios. El Verbo se hace

carne en nosotros; pone su morada en cada uno por medio del Espiritu Santo.

Al escuchar, en la Biblia, lo que Dios ha hecho por nosotros, vamos repasando

nuestra "historia personal de salvacion". Como la Virgen Maria, tambien nosotros

nos sentimos impulsados a decir: "Proclama mi alma la grandeza del Señor; se

alegra mi espiritu en Dios mi Salvador" (Lc 1, 46-47). Tambien nosotros

reconocemos nuestras "debilidades", pero, al mismo tiempo, constatamos que

Dios "ha hecho maravillas" en cada uno de nosotros.


Nuestro Ofertorio


Jose y Maria llevaron de la mano a Jesus al templo. Como eran muy pobres, no

pudieron ofrecer un cordero, aunque Ilevaban al Cordero de Dios. Ofrecieron

unas palomas. Fue el ofertorio de la Sagrada Familia. Maria, anticipadamente,

habia efectuado su ofertorio cuando dijo: "Soy la esclava del Senor; que se haga

en mi segun tu Palabra". El ofertorio de la Virgen Maria consistio en ofrendarse

ella misma como "esclava" para que Dios dispusiera de ella a toda hora y en toda

circunstancia.


Mientras Maria estaba junto a la cruz, inundada de lagrimas y con una espada

muy dentro de su corazon, renovó su ofertorio: "Hagase". Se le habia invitado

para ser la madre del "Varon de Dolores" -el Mesias-; alli estaba para renovar su

SI de toda la vida.


El ofertorio de la Misa, no debe reducirse a unas ofrendas simbolicas, nada

mas. El autentico ofertorio es nuestro "si" incondicional a Dios, que renovamos en

cada Misa. Maria nos anima a no tener miedo de decirle a Dios: "Hagase". San

Pablo, en su Carta a los Romanos, nos indica cual es el ofertorio agradable a Dios;

dice Pablo: "Les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes

mismos como OFRENDA viva, consagrada y agradable a Dios. Este es el verdadero

culto que deben ofrecer" (Rm 12, 1). Ofrecernos nosotros mismos, dice Pablo, es

el verdadero ofertorio. Ese fue el ofertorio de Maria en la anunciacion, cuando su

seno comenzo a ser altar de la Divinidad. Ese ofertorio lo renovó, de manera

sublime, cuando participó de la Misa que su Hijo estaba ofreciendo en el Calvario.

La Virgen Maria nos señala que nuestro ofertorio no debe quedarse en ofrendas

simbolicas de tipo material, que Dios nos quiere a nosotros mismos. La Virgen

Maria, a nuestro lado, nos sugiere que renunciemos a nuestras defensas

personales y que nos entreguemos totalmente a Dios; que le digamos de corazon:

"Hagase en mi segun tu Palabra".


Plegaria Eucaristica


En la Consagracion, por nuestra fe, creemos firmemente que Jesus esta sobre el

altar bajo la forma de Sacramento. En la anunciacion, cuando Maria acepto la

propuesta de Dios, su seno virginal se convirtio en un altar en el que el Verbo se hizo

carne. En la misa, cuando el sacerdote repite las palabras de Jesus en la Ultima

Cena, el pan se convierte en el Cuerpo de Jesus, y el vino en su Sangre. Cuando la

Virgen Maria dijo: "Hogase en mi segun su Palabra", el Verbo se hizo carne y vino a

habitar en su seno, que fue el primer altar del mundo para el Cuerpo de Jesus.

En el momento de la Consagracion el altar es el nuevo Belen. Alli nace

misticamente Jesus. En Belen, Maria les mostraba a todos a Jesus: a los pastores,

a los Magos. A todos los visitantes les iba ayudando a descubrir en aquel niñito

sonriente al Salvador del mundo.


En la Misa, Maria vuelve, otra vez, a mostramos a su Hijo; nos ayuda a

descubrirlo como nuestro Salvador. Ella fue la primera en adorar a Jesus cuando

escucho su primer llanto. Ella nos enseña a adorar a Jesus que nace misticamente

en el momento de la Consagracion. El Cuerpo de Cristo esta sobre el altar. Pero no

puede haber comunion sin una comunidad de fe y de amor. Esa comunidad no se

forma sola; se necesita el esfuerzo de todos los integrantes de la asamblea. Como

en el Cenaculo, la Virgen Maria, como madre, esta en la asamblea para aunar a sus

hijos alrededor del altar, para animarlos a dejar de lado el egoismo, el rencor y a

formar el Cuerpo Mistico de Jesus, la Iglesia.


Rito de la Comunión


El Padrenuestro es un puente por el que hay que pasar antes de recibir la Santa

Comunion. En el Padrenuestro, ante todo, se nos convida a encontrarnos con un

Dios Padre para santificar su nombre y hacer siempre su voluntad. Fue el mismo

Padre quien, por medio de un ángel llama a Maria "llena de Gracia". Maria le

correspondio entregandose totalmente en sus manos para que dispusiera de ella en

su plan de salvacion para la humanidad; le dijo: "Soy tu esclava; hagase en mi segun

tu Palabra". En el Padrenuestro se nos orienta a pedir "nuestro pan" de cada dia con

un sentido comunitario; decimos: "nuestro pan". Pensamos no solo en nosotros, sino

en toda la comunidad. Se nos enseña a salir de nosotros mismos para pensar en la

necesidad del otro. Maria sale de si misma, de su preocupacion de mujer

embarazada, piensa en su anciana prima Isabel; hace un largo y penoso viaje para

irla a atender. La Virgen Maria se acopla a nuestra oracion cuando pensamos en el

pan de los que no tienen pan, de los que no disponen de lo indispensable para una

vida decorosa. No podemos dejar de recordar a Maria multiplicandose en la fiesta de

Cana para que todos estuvieran a gusto; acudiendo a Jesus para que no faltara el

vino en aquella familia. Ella nos alienta a pensar en la alegria de los otros; a cooperar

con lo que podamos para que no falte la alegria en la casa del vecino.


Una peticion muy comprometedora del Padrenuestro es la que

dice:"Perdonanos como nosotros perdonamos". Siempre en nuestra lista

aparece alguien a quien debemos perdonar. La Virgen Maria tuvo que

perdonar a muchas personas que cooperaron para que su "Espada" se

hundiera más en su corazon. Herodes, que le amargo su reciente maternidad,

los parientes mas cercanos que no comprendian a Jesus y lo tenian como un

loco. Los fariseos, los dirigentes de la Sinagoga, los soldados con sus burlas y

desprecios, los dos ladrones, el centurion de la lanzada. El gentio que gritaba:

"iQue su sangre caiga sobre nosotros!" Mientras acompañaba a Jesus en su

Misa dolorosa, junto a la cruz, por la mente de Maria iban desfilando muchos

nombres. Al unisono con Jesus, iba repitiendo: "iPerdonalos porque no saben

lo que hacen!" Ella, mas herida que nosotros, está a nuestro lado para que se

abra nuestro corazon para decir: "Perdonalos". Un Padrenuestro a la par de la

Virgen Maria es una experiencia muy enriquecedora.


La comunión consiste en la identificación mas intima posible con el Cuerpo de

Jesus. Todo el rito eucaristico nos va orientando hacia ese encuentro profundo

con el Señor. La Virgen Maria es especialista en la comunión con el Cuerpo de

Jesus. Nueve meses mantuvo la comunion más intima que se pueda imaginar

con el Cuerpo de Cristo. Las madres les platican a sus hijos cuando estan en el

seno materno. La comunion de la Virgen Maria se inicia desde el momento en

que el Verbo se hace carne en sus entrañas. Esa comunion se fue

perfeccionando con los años. Se acostumbro a guardar todas las palabras de

Jesus en su corazon y a meditarlas.


Cuando las madres llevan a sus hijos junto al altar para la primera

comunión, les sugieren algunos pensamientos piadosos para que su

encuentro con Jesus sea de mucha bendicion. Invocamos a la Virgen Maria

para que nos acompañe en nuestro encuentro con Jesus. Ella tiene muchas

sugerencias que proporcionarnos. Ella sabe que significa ser tocada por el

cuerpo de Jesus. Le rogamos que rece por nosotros para que, de veras, nos

dejemos tocar por Jesus, en la comunión; para que nuestra comunion no

quede reducida a un rito, sino sea un encuentro de gozo, una verdadera

comunion con el Senor.


El centurión romano, al acercarse a Jesus, le decia: "No soy digno de que

entres en mi casa" (Mt 8, 8). Maria, al meditar en las maravillas que Dios

habia obrado en ella, exclamó: "Miró la humildad de su esclava" (Lc 1, 48).

Como Maria, nos acercamos a Jesus, sin alegar meritos de nuestra parte;

simplemente le aseguramos que creemos en su bondad y en su

misericordia.


Pueden ir en Paz


El que lleva a Jesus, Ileva la paz de Jesus a todas partes. Es un cristoforo;

alguien que lleva al mismo Cristo. En el Sinai, Moises estuvo en comunion

con la divinidad. Cuando bajo del monte iba revestido de luz. Todos

bajaban su mirada; no podian resistir esos rayos de luz. Maria, despues

de haber acolitado la Misa de Jesus, bajó del Calvario, como la recien

nombrada Madre de las Misericordias. Venia con su túnica manchada con

las salpicaduras de la sangre de Jesus; como mensajera del perdón y del

amor de su Hijo para todos los hombres. Despues de haber vivido 33

años junto a Jesus, bajaba del Calvario como Biblia ambulante para

compartir con la Iglesia lo que "habia visto y oido". Regresaba como una

carta abierta, que Jesus dejaba escrita para la humanidad. La Virgen

Maria nos enseña a salir de la Misa como portadores del perdon de Dios,

de su amor, de su Evangelio; para ser, en todas partes, sal de la tierra y

luz del mundo.


Categorías: Ninguna

Añade un comentario

¡Vaya!

Oops, you forgot something.

¡Vaya!

Las palabras que has introducido no coinciden con el texto. Inténtalo de nuevo.

Already a member? Iniciar sesión

0 comentarios